Los alfajores de miel se han convertido en un clásico argentino. A pesar de esto, el invento de este panificado no podemos atribuirlo a nuestros orígenes, ya que es una creación árabe.
El nombre proviene de “al-hasú” que significa “relleno”. Ahora bien, esta preparación, de dos o más galletitas de masa horneada y rellenas con dulce de leche, adoptó en la Argentina más formas que en cualquier otro lugar del mundo.
Los alfajores de miel se han convertido en un clásico argentino. A pesar de esto, el invento de este panificado no podemos atribuirlo a nuestros orígenes, ya que es una creación árabe.
El nombre proviene de “al-hasú” que significa “relleno”. Ahora bien, esta preparación, de dos o más galletitas de masa horneada y rellenas con dulce de leche, adoptó en la Argentina más formas que en cualquier otro lugar del mundo.